“Las empresas
pueden ser agentes activos de desarrollo a través de sus operaciones
comerciales, si eligen como proveedores o clientes a poblaciones
desfavorecidas, de forma que mejore su calidad de vida”1. Esta
nueva posición supone un cambio substancial respecto al discurso anterior donde
las empresas eran percibidas como organizaciones que solo defendían sus propios
intereses y estaban dispuestas a conseguirlos a cualquier precio para pasar a
ser parte activa del proceso de desarrollo de las comunidades periféricas.
Este cambio de
mentalidad y perspectiva ha hecho que el método tradicional que las empresas
han usado durante tanto tiempo en cuanto a RSC quede en un segundo plano y
surjan nuevos proyectos de RSC donde las empresas tengan un papel más dinámico.
Este es el caso de las iniciativas multi-stakeholder que
parecen una buena respuesta por todas las ventajas que suponen compradas con el
método tradicional: la empresa se implica directamente como parte de la acción,
no sólo la financia y aparece como promotor, y consecuentemente como más real y
fuerte es su implicación más credibilidad le otorga y más reputación.
Las iniciativas multi-stakeholder
permiten “aunar las distintas habilidades y recursos de diferentes tipos de
organización (gubernamental, civil y empresarial) con el fin de conseguir
cambios además de facilitar el aprendizaje, aumentar la confianza y fortalecer
el tejido social, gracias a la interacción entre individuos e instituciones”1.
Esto mismo es lo que Andreas Rasche se plantea en su texto “Global
policies and local practice: loose and tight couplings in multi-stakeholdrs
initiatives”. El autor, habla de la necesidad de poner énfasis en
estrategias de gestión “multi-actor” en las políticas de RSC por parte de las
empresas, para así conseguir una perspectiva a todos los niveles que permita
destacar las conexiones entre las actividades locales y las globales. Pero como
conseguir establecer estas relaciones? Como de fuertes son las relaciones entre
los diferentes actores implicados en este tipo de iniciativas? Qué funciones y
disfunciones suponen estas relaciones? Existe la necesidad real de coordinar
mejor las actividades a través de redes locales que permitan a las empresas
afrontar problemas globales de manera más organizada. Solo fortaleciendo las
relaciones entre los diferentes actores los proyectos multi-stakeholder
podrán tener efectos a nivel global.
Las iniciativas multi-stakeholder
han supuesto un verdadero avance en cuanto a comunicación entre la empresa y la
sociedad: muchas empresas han adoptado planes de RSC con la ayuda, o al menos
la consulta, de organizaciones locales. Esto permite que las empresas puedan
llevar a cabo sus acciones y planes de forma mucho más organizada y estando
seguros de todos los pasos que van a dar. Además “este tipo de iniciativas
crean espacios para que la sociedad obligue a la empresa a “rendir cuentas” y
de esta forma, se convierten en nuevos canales de gobierno democrático”1.
Esta idea de “rendir cuentas” es el segundo punto importante que Rasche trata
en su texto, la llamada “public accountability” que define como “la
habilidad de una organización para dar respuestas a su público explicando sus
actos, juicios y omisiones”. En una sociedad democrática donde todo el mundo
tiene derecho a participar en las decisiones y procesos que les afectan es
esencial que cualquier empresa o organización “rinda cuentas” a aquellos a
quienes afectan sus decisiones, especialmente si les afectan negativamente.
En mi opinión, este
tipo de iniciativas permiten unificar los intereses de las empresas con los
intereses de las comunidades menos favorecidas gracias a la comunicación y la
cooperación entre ambos. Estar en contacto con todos sus stakeholders y
recibir información directamente de estos es una herramienta que las empresas
no pueden menospreciar; consultar a sus stakeholders y participar en las
iniciativas locales que estos desarrollan entorno a sus propias necesidades y
preocupaciones permite a las empresas entrar a formar parte activa de las redes
locales y, por lo tanto, aumentar su reputación. Es muy importante para las
empresas entrar en este tipo de acciones de RSC porque aunque existan ciertos
problemas sociales que aparentemente no tengan relación directa con su imagen
pueden limitar su expansión y, por lo tanto, son problemáticas que acabaran
condicionando la estrategia corporativa a largo plazo.
Beatriu
Boronat Berbel
2) Andreas Rasche: "Global policies and local practice: loose and tight couplings in multi-stakeholdrs initiatives".
