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jueves, 16 de mayo de 2013

Innovación social

¡Hola chicos! Hoy me gustaría introducir un nuevo término que no había escuchado hasta leer los apuntes de esta semana y me parece muy interesante: Innovación Social.

¿Vosotros tampoco sabéis exactamente a qué se refiere? Existen muchas más webs y blogs de los que os podéis imaginar que hablan sobre el tema. CTIC, por ejemplo, lo define como “el aprovechamiento de nuevas ideas que satisfacen objetivos sociales y que afectan positivamente al mayor número de personas”. Sinnple.es va más allá explicando que “Innovación social” es un término rico en significados y de conocimientos transversales, ya que “abarca muchísimos conceptos: nuevos productos para mercados sociales, tecnologías asistivas, mejoras en servicios públicos, nuevos métodos educativos, etc.”  Además, el concepto suele enfocarse no como una “idea feliz” cerrada y bien definida, sino más bien como una realidad en construcción, un proceso en busca de la transformación de las entidades hacia modelos de negocio sostenibles 100%. Consiste en tomar como reto el uso de la INNOVACIÓN tanto en el producto (el qué) como en la manera de implementación (el cómo) para conseguir ese impacto social perseguido.

¿Pero en respuesta a qué surge este movimiento? Bien, todos sabemos que nos encontramos en un contexto complicado de crisis, en el que se da una suma competitividad entre millones de empresas tratando de vender el mismo producto en los mismos mercados. Por tanto, dichas empresas tienen que ser capaces de ofrecer a la vez una ventaja competitiva a sus clientes y demostrar que son capaces de reaccionar astutamente a un entorno globalizado e internacionalizado que respeta, sin embargo, la idiosincrasia propia de cada tierra (apostando por la así llamada “glocalización”). No hace falta decir, que estas entidades se desarrollan en un mundo de progresiva deriva hacia el capitalismo y la desconsideración por el entorno, ya sea social o natural. Se mueven en entornos que se enfrentan a paradójicas desigualdades e injusticias que abocan al individuo a sentimientos de frustración y desconcierto. Se observa un enorme avance teórico en las nuevas tecnologías, en la educación y en la democracia, pero, al contrario de nuestras expectativas, esto no soluciona los grandes problemas de la humanidad, sino que paradójicamente comprobamos como se “deteriora la calidad de los empleos, […] se hacen notar los problemas energéticos, se plantean serias incertidumbres sobre los equilibrios medioambientales imprescindibles” (http://www.fundacionsistema.com); la expansión de riquezas e innovación técnica corre paralela al incremento de una acentuación de las desigualdades mundiales, “a un aumento del número de personas que pasan hambre y carencias, a un ensanchamiento de las diferencias de renta en los países ricos”, etc. 



Algunos argumentarán pues que se trata en definitiva de lo que ya conocemos como RSC. Y la verdad que no os voy engañar, los límites quedan poco claros. Sin embargo, en algunos lugares se explica que la Innovación social se basa en proyectos más concretos que tengan una claro beneficio social directo, y que intenten multiplicar las posibilidades de la RSE y los resultados económicos.

En el blog de Julen Iturbe­Ormaetxe, miembro del consejo de innovación social de Innobasque y profesor sobre temas de innovación social en la Universidad de Mondragón, se dan algunas ideas concretas sobre ámbitos en los que se aplica Innovación social:

● Búsqueda del procomún mediante una aproximación diferente a la propiedad y divulgación del conocimiento, potenciando la creatividad, la autonomía y la responsabilidad en la educación.
● Fomento de la mujer como protagonista
● Fomento de las TIC como extensión de las capacidades humanas y no al revés y ● Movernos con soltura en la digitalización replanteando modelos mentales profundos
● Reconexión emocional de las personas con las empresas
● Diseño de espacios que favorezcan la integración entre las personas y la socialización de la empatía. Así como la búsqueda de la alegría y la ilusión como bienes sociales
● Cuestionarse el modelo de la economía de la abundancia
● Potenciación de la paradoja local­global
● Relanzanzamiento del activismo social



Existen distintos modos en los que implantar la Innovación social: se puede innovar en el modelo de negocio, en la búsqueda de financiación, en la expansión comercial…Para que os hagais una idea, un ejemplo de modelo de negocio innovador socialmente sería el de empresas como Aravind Eye Care o Narayana Hospitals, que ofrecen servicios (atención oftalmológica y atención hospitalaria respectivamente) a precio asequible a las poblaciones de menores ingresos. Ellos lo hacen “dividiendo las tareas de la empresa de tal forma que el personal más cualificado (y de mayor coste) realiza el mínimo número de tareas. Así se puede emplear a personas en riesgo de exclusión y reducir fuertemente los costes.” (http://www.sinnple.es/innovacion-social)

Fuentes:
Apuntes de clase

Bárbara Stanelli Peironcely

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